XV — EL DIABLO

Qué le mueve

El deseo, el placer, la ambición, el poder y todo aquello que nos atrae con una intensidad difícil de ignorar.

El Diablo no pregunta si algo está bien o mal. Pregunta qué poder tiene sobre ti. Puede representar un deseo que disfrutas, una necesidad que te domina o un vínculo del que sabes que podrías marcharte, pero todavía no quieres hacerlo.

Su luz

La vitalidad, la pasión, el deseo y la capacidad de reconocer lo que realmente quieres.

El Diablo no tiene por qué ser una fuerza negativa. También puede recordarte que tienes deseos, ambición, sensualidad y ganas de vivir, y que reconocerlos es distinto de dejar que ellos decidan por ti.

Su sombra

La dependencia, la obsesión, la manipulación y la dificultad para distinguir entre deseo y necesidad.

Puede aparecer cuando algo ocupa demasiado espacio: una persona, una relación, el dinero, el sexo, el trabajo, el reconocimiento o incluso una idea sobre quién deberías ser.

La pregunta

¿Qué deseas tanto que estás dispuesto a pagar un precio que quizá ya no quieres pagar?

Cuándo aparece en una lectura

Cuando existe una atracción poderosa, una dependencia o algo que está ejerciendo más control sobre ti del que te gustaría reconocer.

Puede aparecer ante relaciones intensas, deseos difíciles de gestionar, luchas de poder, ambiciones o hábitos que sabes que te condicionan.

No viene a decirte que renuncies a todo lo que deseas.

Te pregunta si sigues eligiéndolo o si ya no sabes cómo dejarlo.

En distintas áreas

Amor
 Deseo, pasión, magnetismo y vínculos intensos.

Puede señalar una fuerte atracción o una relación en la que existen dependencia, celos, control o dinámicas difíciles de romper. Invita a distinguir entre intensidad y libertad.

Trabajo
 Ambición, poder, reconocimiento y deseo de conseguir resultados.

Puede señalar una gran motivación o una dinámica laboral en la que el éxito empieza a tener un precio demasiado alto.

Dinero
 Deseo de seguridad, placer, consumo y poder.

Puede invitar a observar qué relación tienes con el dinero y si algunas decisiones económicas nacen de una necesidad real o de la necesidad de demostrar, compensar o poseer.

Salud
 Hábitos, excesos y relación con el placer.

Puede invitar a observar aquello que haces de forma repetida aunque sepas que no siempre te hace bien, y a buscar ayuda profesional cuando una conducta se ha convertido en una dependencia difícil de manejar.

Personal
 Reconocer tus deseos sin convertirlos en tus dueños.

El Diablo no te pide que seas menos intenso. Te pregunta quién tiene las riendas cuando algo te importa demasiado.

Una frase para llevarte

Lo que deseas puede formar parte de tu libertad; lo que no puedes soltar empieza a tener poder sobre ti.